Cuando hablamos de sexo, placer y relaciones, también tenemos que hablar de salud. Las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), también conocidas como infecciones de transmisión sexual (ITS), son más comunes de lo que pensamos, y lo importante no es tener miedo, sino estar informadxs, protegidxs y sin prejuicios.
¿Qué son las ETS?
Las ETS son infecciones que se transmiten principalmente a través del contacto sexual: vaginal, anal u oral. Algunas de las más conocidas son la clamidia, la gonorrea, el virus del papiloma humano (VPH), el herpes genital, la sífilis y el VIH. Algunas tienen síntomas muy visibles, mientras que otras pueden pasar desapercibidas durante mucho tiempo.
¿Por qué es importante hablar de ellas?
Porque el silencio y la desinformación son terreno fértil para el estigma, y ese estigma puede hacer que muchas personas no se hagan pruebas, no hablen con sus parejas o incluso no reciban tratamiento. Y la verdad es que la mayoría de las ETS son tratables, muchas incluso curables.
Cuidarte es amarte
Usar preservativos (internos o externos), realizarte pruebas regularmente y mantener una comunicación abierta con tus parejas sexuales son actos de amor propio y también de responsabilidad afectiva. No se trata de desconfiar, sino de ser conscientes y cuidadosos con nuestra salud y la de quienes nos rodean.
¿Y si ya tengo una ETS?
Respira. No estás solx. Millones de personas en el mundo viven con alguna ETS. Lo importante es recibir atención médica, seguir el tratamiento y no dejar que la culpa o el miedo te consuman. Vivir con una ETS no te hace menos valiosx ni impide tener una vida sexual y afectiva plena.
Recuerda: hablar de ETS no debería ser tabú. La educación sexual salva vidas, y quererse también significa protegerse. Comparte esta información con quienes amas. 💕

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